domingo, 9 de diciembre de 2012

Anatema


Yyyyy dice la Wikipedia:

Anatema

Primitivamente señalaba los objetos consagrados a los dioses, especialmente las ofrendas. Con el Cristianismo, pasó a significar "maldito, fuera de la Iglesia".
Se trata de la máxima sanción impuesta a los pecadores; no solamente quedan excluidos de los sacramentos, sino que desde ese momento se les considera destinados a la condenación eterna.
En el Antiguo Testamento, condena al exterminio de las personas o cosas afectadas por la maldición atribuida a Dios.

    Resumiendo; alguien se hizo la picha un lío traduciendo un texto en griego y otro en hebreo y acabo cambiándole el significado a una cosa pistonuda. Pasa toooodo el tiempo, así que nos quedaremos con el último significado. 
    Se supone que alguien condenado por anatema esta castigado en esta vida y en el mas allá, si crees en eso es un castigo bastante terrible, acorde con la falta pero ni siquiera un anatema esta mas allá de toda redención. Hay en este mundo y en ambientes mas mundanos no relacionados con lo clerical, fallos mucho menores y castigados así de cruelmente. Eres apartado y no quieren saber mas de ti, ni en esta vida ni en ninguna otra, ni hablar de redención. 
    Algo penado con anatema era la brujería, aunque nunca he entendido muy bien por que, primero porque el supuesto crimen tiene muchas veces mas de superchería y folclore que de cierto y porque siempre he pensado que en el pecado se halla la penitencia. Causar daño a algo o a alguien termina tarde o temprano por pasarte factura. Y no te libras aunque alegues desconocimiento. 
    Lo que me recuerda el vudú, me parece una chorrada, pero si funcionara, mis respetos al quien crea que lo hace, tendría gracia que se te revelara el muñeco. Se supone que mediante el muñecajo controlas a otra persona. asi que voy a inventar sobre la marcha un pequeño relato. 
    Imaginad por un momento que sucede al revés y de repente el sujeto de destino controla al muñeco. En la otra punta, la del torturador, en este caso torturadora, con el muñeco encontramos un ser dedicado en cuerpo y alma a la ciencia, que ha caído mas bajo que lo que la razón permite, tiene una de esas muchas noches de soledad rodeada de gatos y amargura, acosada por fantasmas del pasado que ha ido dejando por el camino con aparente desapego. pero no es cierto, cada noche la acosan pesadillas inenarrables, plagadas de monstruos con los que cree identificarse pero a los que teme sin saberlo mas que nada. En la oscuridad, no hay amigos, solo tinieblas, neblinas engañosas que te hacen pensar que si aun estas vivo es porque eres de ellos, pero no hay un "ellos". cada cual es para si y vivirás hasta que dejes de divertir al que mueve tus hilos. Cual marioneta del demonio.
    pero esta noche no piensa en eso solo se aburre y para pasar el rato atormentara la vida de una victima que se cruzo en su camino. toma el muñeco, se fija en una foto y lo caracteriza, toma algo de el que aun conserva y lo introduce en el pelele, hace las invocaciones y empieza a alfiletearlo con saña y regocijo, siguiendo el manual, sabiendo lo que se supone que provoca, no va tan desencaminada. A cientos de kilómetros de allí su victima se retuerce consumida por los recuerdos, se siente desdichada y miserable por enésima vez; no es la primera vez que se siente de ese modo, suele coincidir con fines de semana y de fiesta. Una pena salida de no sabe donde le corroe el alma sin dejar un pedazo. En la otra punta no lo ven pero no le hace falta, se deleita con solo pensarlo, o si recibe noticias indirectas. Ríe a carcajadas y hasta sufre orgasmos mientras saborea un chocolate delicioso y carisimo. 
    Lo que no sabe es que su victima ha atado cabos, es menos imbécil de lo que ella cree, decide que ya ha sufrido suficiente, decide que ya esta bien. Aprieta los puños, furioso, cansado de ser victima, saca fuerzas no sabe bien de donde y sin mas, sin interlocutor, grita: ¡BASTA! ¡YA BASTA! 
    En ese mismo instante la bruja novata nota algo muy raro, el alfiler no entra, incluso rebota. Extrañada pone mas empeño y la aguja se dobla. Está estupefacta, primera vez que le sucede nada similar, pero no se desanima. Saca su colección de bisturís, regalo de fin de carrera, y se dispone a diseccionar al monigote, pero segunda sorpresa de la noche, enfoca con el flexo, y cuando esta a punto una voz familiar la interpela, "yo que tu no haría eso" - esta vez el respingo es superlativo. salta hacia atrás sobresaltada y bisturí en mano busca a su victima que se supone a kilómetros de allí, Oh sí, ha reconocido su voz,  no sabe como pero esta allí en esa estancia en ese mismo momento. Barre el cuarto con la mirada y ve algo que no esperaba, el muñeco esta sobre la mesa de pie, firme y con una mueca socarrona en su informe rostro.  los brazos cruzados, juraría que la esta mirando, sonríe nerviosa e incrédula tirando de lo que la razón dictamina, repitiéndose que aquello es imposible. busca de nuevo a su victima pensando que fue ella quien levanto al muñeco. De nuevo esa voz familiar le habla-"¿No es tronchante que una mente científica como la tuya recurra a estos disparates? ¿que buscas? me tienes delante, tu me has hecho venir" Lo ve hablar y no lo cree , y sin embargo ahí está, de algún modo el vudú se ha invertido y su victima se halla ante ella encarnada en ese monigote. Ríe nerviosa e incrédula pero cada vez aceptando mas ese cambio en el estatus quo del asunto. El entendimiento se abre paso en su mente y descubrir que esa puerta va en dos sentidos le arruina la diversión, eso la enfurece y lanza su bisturí contra el muñeco que pese a no hacer nada por esquivarlo no es alcanzado por el proyectil. se limita a estirar su bracito de tela y coger el bisturí en el aire. Sonríe y simplemente dice "Me toca"- los botones que son sus ojos empiezan a emitir un leve fulgor dorado, abre sus brazos y comienza a levitar los numerosos libros salen disparados desde las estanterias hacia la desgraciada bruja/científica. Por la ventana se ven acercarse levitando cosas ajenas al cuarto, una farola, dos papeleras, cinco buzones, otro par de cabinas de teléfono y una mesa de carpintero con su tornillo y todo. Todo lo demás cae por su propio peso, pero la mesa irrumpe por la ventana cerrada con gran estrépito de cristales rotos. La exbruja, ahora victima; horrorizada y bastante asustada, aprovecha la bulla para huir pero el armario le intercepta el paso mientras el muñeco habla.- "¿Pero como, nos deja ya? de ningún modo señorita, acomódese se lo ruego. ahora viene 'la piece de resistance' " -mientras le dicen esto nota que su cuerpo se eleva ingravido y flota hasta la mesa de carpintero, lo siguiente es menos agradable. Nota una presión en su cabeza mientras el tornillo se aprieta impidiéndole moverse mucho. sus manos no están atadas y se mueven con libertad pero no puede tocar ni al muñeco ni al mecanismo que la aprisiona. el pequeño avatar anti vudú se posa sobre su rostro y de nuevo le habla - "Es una pena que hayamos llegado a esto, yo jamás pretendí hacerte mal alguno pero si es así como lo quieres que así sea. nunca he podido negarte nada"
    de nuevo los botones refulgen y varios alfileres salen de su cuerpecito asaetado y una a una empiezan a caer con furia sobre la impotente doctora. Mientras el monigote se entretiene cortandole una mejilla con el bisturí, la carne se entre abre y resuma sangre primero despacio luego mas profusamente. decide que no le gusta el utensilio y lo clava en medio de la brecha sangrante, mientras la lluvia de agujas no cesa prolongando el suplicio. la victima trata de alcanzar algo con lo que poder defenderse, roza un taburete pero cuando ve la oportunidad su brazo se retuerce en una postura inhumana y es atravesado por un enorme alfiler de sombrero -"ahahahahahahah ...no seas mala...estate quiete-cita y disfruta.....llega el gran final"- Hace ya un rato que la pequeña y justificada venganza perdió su norte, el torturado se torno en torturador, nada mejor que a lo que fue sometido, aunque si mas "piadoso" pues vaticina un final. de nuevo se alza levitando, una mueca cruel afea su rostro de tela, la victima teme lo peor, grita de puro pánico, los libros y enseres de la habitación vuelan caótica y violentamente dentro de un vórtice imprednado de locura, nota como el tornillo presiona, sus ojo quieren salirse de sus orbitas, sabe que eso sucede porque lo leyó en un relato de torturas medievales, pero esta vez no, el cristal derecho de sus gafas se agrieta, llora y gime, el pánico le hace perder el control de su esfinter tal como delata el olor y la humedad de sus bragas, sale sangre de sus oidos y un velo rojo inunda su visión dentro de unos globos oculares a punto de estallar, pero jamas fue muy buena soportando dolor, grita descontrolada con toda la fuerza que le queda y ese es su último acto consciente sobre esta tierra. 
    El pequeño tornado cesa, todo cae al suelo. el pequeño verdugo desciende sobre su rostro la mira y le espeta "Doctora, ODIO que me pinchen".





    3 comentarios:

    JP dijo...

    Por cierto olvide decir que solo es lápiz, y lo despache en una hora.

    Eduardo dijo...

    Me gusta mucho el muñeco, Juan Pedro. Por cierto, texto cañero.

    JP dijo...

    Viniendo de Ud. es todo un halago. Gracias.