viernes, 24 de septiembre de 2010

ERASE UNA VEZ

¿Que tienen en común plantar un árbol, hacer el camino de Santiago, visitar Jerusalén y hacer la limpieza general? que son ese tipo de cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida.
Yo solo he hecho la última (Santo Tomas una y no más) y he descubierto todos esos dibujos que quedaron almacenados en el limbo de los cajones. No se trata de buenos dibujos sino más bien como las fotos que nos sacaban cuando empezábamos a dar nuestros primeros pasos.
Continuo hoy, pues, con muestras de mis primeras veces, mis bases y con un peculiar viaje hacia atrás; buceando en algunos de mis momentos más gratos que a menudo coincidieron con que yo tuviera un lápiz en la mano. Entonces, y a menudo, dibujar era algo que hacía por puro placer sin tener que demostrar nada a nadie ni superar nada. Tan solo me sacaba las ideas de la cabeza y las plasmaba en un papel. Entonces no habían fechas de entrega que te respiraran en la nuca o amenazas de pasarlo mal si no entregaba un trabajo; aspectos pelín negativos a la hora de dibujar que no benefician a la producción. Por otro lado siempre he sabido que esto es lo que quería hacer y como dice el refrán "Sarna con gusto no pica".

Los primeros cuentos que escuche en mi vida fueron historias de las de caballeros y dragones. Alguna de esas llamaradas se debió escapar del cuento pues marcaron a fuego para siempre en mi corazón una especial querencia hacia este tipo de historias. Con el tiempo me conocerían en determinados círculos como "el de los dragones" ese; no la consonante sino el tonito despectivo.
Esta imagen de aquí es por cronología la más vieja de esta serie. Nótese el gastado papel de libreta, con su correspondiente cuadricula. Los inicios son duros y el material disponible es el que es. Mis padres aun no sospechaban el disgusto que se preparaba. Solo se trataba del nene pasando el rato (¡SI; si!). El aspecto serpentesco del animalito se debe a mis primeros contactos con BOLA DE DRAGÓN que yo descubrí antes que nadie en España pues vivía en el extranjero. (¡Cuánto daño ha hecho Toriyama!)




La cosa empeoro tras adquirir la obra de Ciruelo Cabral "El gran libro del Dragón"
No podía creerme que alguien se pudiera ganar la vida dibujando dragones. ¡y qué dragones señores! Era como mi sueño infantil hecho realidad. Definitivamente me tenía que dedicar a esto del dibujo. Además todo esto era como echar más leña a la hoguera de mis fantasías, precisaba dibujar como ese buen señor, esforzarme y mejorar.
Para colmo el mundo entero despertó a la fantasía. En mi; ya de por si saturada mente, repleta de historias estupendas de aventuras y valor extraídas de mis muchas tardes de lectura, se le unieron algunas películas memorables. Destacando entre ellas DRAGONHEART. Hoy por hoy sigo diciendo que se trata del mejor Dragón que he visto en una película, y ya he visto unos cuantos. Este dibujo lo realice después de verla por primera vez.



De paso estas nuevas influencias me sacaron de mis referencias orientales y me devolvieron a Europa. Mis dragones ya no eran tan serpentinos y ganaron en fortaleza. Ya empezaba a adquirir dinamismo en mis escenas, la mayoría de dibujantes al empezar somos de estilo egipcio, todo esta de perfil o de frente. La practica te lleva a descubrir las 3 dimensiones. En ese punto es donde se enmarca la siguiente obra. Aunque debo confesar que me costó encontrar la tercera dimensión, cosas de mi madre que lo mete todo en los cajones; como diría mi padre.



Con el siguiente dibujo marque un antes y un después en el dinamismo de las figuras. A partir de aquí mis personajes no solo entraron en la 3 dimensión sino que se empezaron poco menos que a salirse del papel. También es uno de mis primeros entintados a pincel y uno de mis primeros bocetos de personajes para el cortometraje TERNS. Cierto es que su figura se ve demasiado humanizada, esto por supuesto se debe a que los libros de referencia solo mostraban figuras humanas por lo que me vi obligado a adaptar e improvisar las lecciones aprendidas a las necesidades de la labor. Así mismo las membranas de las alas que deberían ser, como las de los murciélagos, elásticas las dibuje pesadas y colgantes como mantas en un tendedero. Con posterioridad corregí ese error en mis trabajos.



A medida que fui mejorando re-aprendí a realizar un perfil sin que este resultara plano, analizando las superficies a representar y entendiendo las formas para poder expresar correctamente el volumen como puede verse en esta lamina para el proyecto TERNS. Este personaje llamado REDROFELD, en alusión al rofle rojo o; como se le conoce mejor en canarias, picón colora ‘o, cambio de imagen pero conserve esta lamina por tres razones.
Primero me gusto el ejercicio que no el resultado, los detalles son demasiado abigarrados y no fluyen, resulta engorroso reproducir tantos detallitos cuando trabajas en una página a tamaño minúsculo así que por lo menos si deben estar que sean más sencillos.
La segunda razón es que se trata de una lámina inédita, nadie la ha visto hasta ahora. Esperaba que si TERNS hubiera triunfado como cómic esta lamina formaría parte de la leyenda de su creación. Si; se me fue la olla.
Y tres; por primera vez trabaje con sanguina, santo Tomas una y no más. La lamina está guardada desde ese día en un forro plastificado para que no pringue de rojo todo lo que toca y para que no pierda pigmentación. Y no, el barniz en espray no funciona, ya lo probé e ignoro por qué no funciona aunque tengo un par de fundadas teorías al respecto que incluyen helicópteros negros y conspiraciones judeo - masónicas. (Y ninjas enanos fluorescentes)



Debo recordar que nunca dispuse de los medios para estudiar arte ni tuve ese tipo de enseñanza a mi alcance por lo que fui autodidacta. Tal vez a alguno no le parezca gran cosa pero yo lo considero un gran logro, que me doto de la disciplina necesaria para continuar evolucionando. Hoy los futuros pintores e ilustradores van a escuelas e incluso universidades y salen con sus títulos bajo el brazo pero mi universidad fue la de la vida y mi título soy yo.
No me malinterpreten; me gusta que hoy se disponga de esos medios que yo mismo añore tener a mi alcance pero conozco titulados con grandes conocimientos que carecen de talento o de la más elemental imaginación sin la cual todo lo que sabes es tan útil como una mula con un yo-yo que nadie sabe de dónde lo ha sacado y ¡que me aspen si sabe usarlo!.
Realmente no son grandes dibujos, son solo las huellas que he ido dejando en la arena del tiempo y para mí no tienen precio. Es así como deben valorarse; como curiosidades. Si así lo hacéis tan solo espero que os gusten y os ayude a comprenderme mejor.
Seguiré mostrando algunas de estos recuerdos en posteriores entradas y pondré mejores trabajos. Por desgracia algunos de mis trabajos actuales no puedo mostrarlos por obligación y por respeto hacia las personas que me contrataron pero algo se podrá hacer y no todos son de ese tipo. Hasta entonces sed felices.

1 comentario:

Cad dijo...

Felicidades y gracias por esta muestra de tu trabajo. Es muy interesante echar la vista atras y poder ver la vida de otras personas y en tu caso puedes verla y mostrarla. Continua avanzando